Soy católica, y decido comenzar por eso para que tengan una idea clara de lo que escribiré sobre homosexualidad. Mi fe en Dios me dice que hay una razón por la cual sólo la unión entre el hombre y la mujer puede crear vida, hay una razón por la que las relaciones sexuales son la forma natural de crear a otro ser humano. Sin embargo me es difícil poder juzgar a alguien que es homosexual, no tengo problemas con decir que la homosexualidad es un pecado para mí como católica, pero cuando conozco a una persona que es homosexual simplemente no puedo juzgarla, no siento lástima por ella no lo malinterpreten, no, lo que siento no es lástima, lo que siento es que no soy digna para juzgarlo, no puedo decirle a la cara que lo que está haciendo es un pecado, primero porque soy pecadora como él o quizás peor, porque me siento desde una posición cómoda para juzgar, no soy gay así que no tengo ni la más mínima idea lo que es ser así, no sé qué se siente, no tengo idea lo difícil o fácil que puede llegar a ser. Por eso no puedo juzgar, me siento como una hipócrita.
Mi punto aquí es que podemos decir algo sobre la homosexualidad como ente, pero no tanto cuando se trata de las personas, porque han vivido cosas difíciles, o han pasado por momentos complicados en su vida ya sea para aceptarlo o para decirle a sus padres.
Yo creo firmemente que Dios creó la naturaleza así por alguna razón, pero también creo que lo que nos hace humanos es la capacidad de organizarnos, la capacidad de controlar nuestra emoción, admito que no hago un buen trabajo cuando se trata de control, y asímismo admito que no puedo tirar la primera piedra, no puedo.
Tomando en cuenta lo anterior tampoco puedo estar de acuerdo con que los niños sean adoptados por parejas homosexuales, primero que nada porque TODOS los niños merecen estar con su padre y con su madre, porque vienen de ellos, porque gracias a la unión de ellos, los niños nacen, no podemos quitarles a los niños el derecho de tener a sus padres, la solución a las casas hogares, a la calle no es una familia homosexual, no nos engañemos, lo que nos debe preocupar más que otra cosa es que cada niño tenga su familia y cuando esto no es posible, que tengan más cercano a su verdadera familia. Nos preocupamos por los derechos de los homosexuales y deberíamos preocuparnos como nos preocupamos por los derechos de todos, pero se nos han olvidado los derechos de los niños ¿los niños querrán estar en familias así? ¿es lo mejor para ellos? no buscan familias perfectas pero buscan una familia lo más cercano posible a lo que de verdad se merecen, un padre y una madre que los ame, merecen eso.
No juzguemos a las personas que tienen preferencias sexuales diferentes a las nuestras, pero tampoco asumamos que es lo mejor, tampoco asumamos que los niños querrán eso. No juzguemos a las personas que deciden vivir sus vidas de manera distinta a la nuestra pero no obliguen a otros a vivir una vida que tal vez no querrían si pudieran elegir. Es un peligro que se corre cuando los niños son puestos en adopción. Pensemos en lo que verdaderamente es bueno para ellos no para nosotros.
Las leyes deben enfocarse más en solucionar el abandono de niños, no en lo que se hace con ellos después. Uno no tiene derecho a tener un hijo, los hijos son regalos divinos, no verlos así es lo que hace que los abandonen. Los niños van primero.
Las leyes deben enfocarse más en solucionar el abandono de niños, no en lo que se hace con ellos después. Uno no tiene derecho a tener un hijo, los hijos son regalos divinos, no verlos así es lo que hace que los abandonen. Los niños van primero.
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